¿Qué es el seguro de vida y cómo funciona?
El seguro de vida le paga dinero a las personas que tú elijas si falleces. Conoce los dos tipos principales, quién lo necesita, mitos comunes (incluyendo sobre el SSN y el costo) y cómo funciona un reclamo.
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El seguro de vida es un contrato entre tú y una compañía de seguros. Tú pagas una cantidad fija (la prima) de forma regular. Si falleces mientras la póliza está activa, la compañía paga una suma de dinero (el beneficio por fallecimiento) a las personas que tú nombraste. Esas personas son tus beneficiarios.
Ese dinero puede cubrir la renta, la comida, el cuidado de los niños, el funeral o el dinero que normalmente envías a tu familia. Les da tiempo a las personas que dependen de ti para adaptarse.
Dos tipos principales, en palabras sencillas
Seguro a término (term life) te cubre por un tiempo fijo, normalmente 10, 20 o 30 años. Si falleces durante ese plazo, tu familia recibe el beneficio. Si el plazo termina y sigues con vida, la cobertura simplemente se acaba. El seguro a término suele ser el más económico, y es el que eligen muchas familias trabajadoras.
Seguro permanente (vida entera, vida universal y similares) está diseñado para durar toda tu vida. Una parte de la prima forma un ahorro llamado valor en efectivo. Por esa parte extra, las primas son mucho más altas que las del seguro a término para el mismo beneficio. Puede tener sentido en algunas situaciones, pero no es la opción automática para todos.
¿Quién suele necesitarlo?
Hazte una pregunta: ¿alguien pasaría apuros económicos si mi ingreso se detuviera? Si la respuesta es sí, vale la pena considerarlo. Esto suele incluir a:
- Padres y madres de niños pequeños
- Cualquier persona cuya pareja depende de su sueldo
- Personas que envían dinero a su familia en otro país
- Dueños de negocios con socios o empleados
- Quien quiera cubrir los gastos del funeral para que la familia no cargue con esa cuenta
Si nadie depende de tu ingreso y no tienes deudas que otros heredarían, quizás necesites poco o nada.
Mitos comunes
“Necesito un número de Seguro Social.” No siempre. Muchas aseguradoras aceptan un ITIN (número de identificación personal del contribuyente), que emite el IRS. Las reglas cambian según la compañía y el estado, así que pregunta antes de dar por hecho que no puedes solicitar.
“Es caro.” La gente suele calcular precios tres o cuatro veces más altos de lo que realmente son. Un adulto sano de 30 y tantos años a menudo puede conseguir una póliza a término de 20 años por más o menos lo que cuestan unos cafés a la semana. El precio depende de la edad, la salud y la cantidad de cobertura.
“Con el seguro del trabajo es suficiente.” La cobertura del trabajo es un buen comienzo, pero muchas veces equivale a solo un año de sueldo, y normalmente se termina cuando termina el empleo.
“Soy joven, puedo esperar.” Ser más joven y estar más sano casi siempre significa un precio más bajo. Esperar rara vez lo abarata.
Cómo funciona un reclamo
- Tu beneficiario se comunica con la compañía de seguros.
- Llena un formulario de reclamo y envía un acta de defunción certificada.
- La compañía revisa el reclamo. La mayoría se paga en unas semanas.
- El dinero se paga directamente al beneficiario y, en la mayoría de los casos, no se cobra como ingreso en los impuestos.
Guarda los documentos de tu póliza donde tu familia pueda encontrarlos, y asegúrate de que tus beneficiarios sepan que la póliza existe.
Importante
Este artículo es educación general, no consejo personalizado. Cada familia es diferente. Una recomendación personalizada sobre el tipo o la cantidad de cobertura que te conviene solo puede venir de un profesional de seguros con licencia.
Fuentes
- Life insuranceNational Association of Insurance CommissionersFuente oficial
- Individual Taxpayer Identification NumberInternal Revenue ServiceFuente oficial
- InsuranceUSA.govFuente oficial
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